La noche cae como una visita inesperadasin avisar y sin traer nada
las estrellas adornan la jornada
sin pedir nada a cambio
pero en belleza estallan
como las luces robando
Otro día se va y yo sigo
sin setirme útil
No lo puedo evitar
Mi vida se vuelve fútil
Mi hijo corretea rogando, que juegue con él
y yo como una estatua, me niego una y otra vez...
¿Serviré alguna vez para algo más que para volcar
tinta en un papel?
La frustración es enorme y como un monstruo me
devora sin piedad
Ruegoa dios o al Universo, que cambie mi vida
de una vez, porque ya no tolero esta existencia
ya no tengo necesidad...
©CATALINA PÉCORA
2016

No hay comentarios.:
Publicar un comentario