SOY SOLA

sábado, septiembre 07, 2024


Me dejaron hablando sola, porque SOY SOLA. 
Cuando la estoy pasando mal, adentro la ira, la soledad, la angustia o la tristeza me corroe cuál ácido, SOY SOLA.

Cuando mis pensamientos rumiantes me acosan de madrugada y miles de tormentos oníricos se manifiestan tangiblemente, SOY SOLA.
Cuando estoy llena de inseguridad, de miedos, de nostalgia y melancolía, SOY SOLA.

Cuando siento que no puedo con la vida, que el mundo se me derrumba como una casa sin una buena argamasa y que no hay forma de que no baje los brazos, SOY SOLA.

SIEMPRE... SOY SOLA. ES mi suerte. ES mi karma. Haber vivido rodeada de personas que me abandonaron cuando más las necesitaba, cuando me juraron que siempre estarían ahí para mí y se borraban al primer indicio de complicación.

Por todo eso e increíblemente aunque no lo esté: SOY SOLA.


©CATALINA PECORA
2024


DIFERENCIAS O SIMILITUDES

sábado, junio 15, 2024


Hoy leí la frase del Constelador Bert Hellinger diciendo que:_" Lo que nos molesta de los demás. Es un espejo de algo interior nuestro sin resolver." - y como estaba en pedo no entendí la frase por más que no era la gran cuestión Nobel. Sin embargo. Ahora que pasaron las horas y resaca de por medio. Creo que finalmente lo entendí. Hay una cuestión kármica dentro de los vínculos de pareja que se llama " unión kármica ". Donde una pareja está destinada a ser, en tanto y cuanto en esa pareja esté habiendo evolución, crecimiento y aprendizaje. Duren lo que duren los mismos. Por ej. Como dicen por algunos lugares:_" Cuando te encuentres en una pareja dónde no te sientas amado, aprenderás a amarte a ti mismo..." etc.

Si te encuentras en un vínculo donde lo que te moleste del otro sea tu falta de honestidad, su caracter impaciente malhumorado y/o violento. WARNING! El otro es sólo un espejo dónde reflejamos las mismas cuestiones, a nivel interno. O sea que la persona deshonesta soy yo, que la persona impaciente soy yo y que lo que realmente es mi malhumor y mi violencia las que se apoderan del otro estilo posesión.

Quizá mi análisis de la frase de Hellinger sea algo escueto, pobre, breve e incluso incipiente o prematuro. Pero es lo que mi pobre cerebro desneuronado puede analizar en ésta madruga de insomnio, pocas pulgas y una pseudo tristeza.

Quizá mi análisis al respecto no haya sido la gran cosa. Pero invito a cualquiera a darme su punto de vista y refutarme de ser necesario, con todo gusto.

©CATALINA PECORA
2024

¡LEVEN ANCLAS!

lunes, mayo 06, 2024



Estoy como a punto de hacer click, va medio en cámara lenta, pero lo siento burbujeando en mi interior. Me cansé de mirar para atrás sintiendo añoranza. Posta que me cansé. Ponerme a pensar en que tengo 40 años peso 100 kilos y tengo que tomar 8 pastillas para funcionar todos los días me parece una insanía de magnitud olímpica, cuando hace la mitad de mis años no tomaba más que agua, malas decisiones y pesaba la mitad de lo que ahora.

Lo hablé con mi vieja, que desacreditó todo lo que le dije de principio a fin porque no me cree. Y más allá de que la gente no me crea (y con motivos) y de que le cerraría el orto a más de uno. Posta que estoy cansada de ser un recuerdo de mí misma.
Si lo pusiera en términos astrológicos, ya que me gusta tanto y lo considero parte de mi lenguaje cotidiano, digo, ¡La puta madre! Tengo el sol, el astro mayor, más fuerte y más luminoso, el dios griego Apolo, en aries ¡En aries! El carnero, el tozudo, el que no se rinde, el líder, regido por Marte y Ares, regentes de la lucha ¿Y me rendí siendo lo que soy hoy?
ESTO ES UNA MIERDA. YO NO QUIERO MÁS ESTO EN MI VIDA.
Me fui rindiendo y agachando la cabeza en un millón de cosas a lo largo de estos años. Como sedada, anestesiada y entregada. No moví ni 5cm el orto para cambiar nada, y sí, le eché la culpa a dios y maría santísima. Soy RE consciente. De hecho soy TAN fucking consciente que estoy practicando tipo ejercicio el hacerme cargo de mis cagadas sin buscar culpabes afuera. Sin justificarme.
Es el fin de una era. De un ciclo. Duró 20 largos años. 20 años de malas decisiones y aca me tomo el atrevimiento de darles un consejo: analicen sus luchas cotidianas al final de cada día, porque después de 20 años puede resultar que terminen transitando un camino que no los llevaba a dónde ustedes querían ir…

©CATALINA PECORA
2024

SOLEDAD NO ELEGIDA

martes, febrero 13, 2024


A veces me siento sola, muy sola. Habiendo miles de formas de comunicación y ¨ redes sociales¨ que de sociales o tienen un carajo, porque lo que menos hace uno en ellas es socializar, sino más bien poniendo en vitrinas virtuales la vida de uno o sus estúpidos pensamientos y opiniones. Aún no le encuentro el sentido a la vida social y las amistades, si uno no puede acudir a ellas cuando más los necesita, cosa que me pasa bastante seguido.

Aparte de que son muy raras las veces en las que suelo tener algo de plata. Cuando la tengo y puedo salir con alguien, es como si los planetas tuvieran que acomodarse para que ese momento y el tiempo libre de mis ¨amistades¨ congenien y converjan al mismo tiempo para conseguir y lograr verlos.

Son muchas más las veces en que siento que no tengo amigos que los momentos en que sí. Que hay gente que sé que me puedo apoyar o acudir en los momentos de adversidad, que por suerte son los menos porque si mis amistades no se me acercan en los momentos de joda, menos lo harían en momentos de dificultades...

©CATALINA PECORA
2024

IRONÍA

jueves, febrero 01, 2024


Se me cruzaba recién por la mente la idea de que, qué injusto es que la felicidad no sólo sea tan efímera, sino que además se haga tan larga su espera y muchas veces, no nos alcance en la vida hasta que ya somos ancianos. Lo mismo que la sabiduría, que uno aprende a base de largas caídas e incesante toma de malas decisiones y cometer errores. 

Es entendible que uno luche cuando tiene la fortaleza de la juventud por las cosas que quiere conseguir, pero a veces esa lucha dura muchísimo tiempo, la espera es desesperante e incluso hay ocasiones en que la vida misma no alcanza para que veamos esos acontecimientos realizarse.

A su vez, con el correr de los años, vemos a manera de una especie de Dorian Grey, como la energía y la voluptuosidad de la juventud se nos escapa como arena entre los dedos. Vemos como nuestra piel pierde su luminosidad y se va arrugando, perdemos el pelo, ganamos grasa en el cuerpo, el mismo comienza a tener más y más falencias y cuando nos queremos acordar, nuestros hijos ya han tenido sus propios hijos para críar.

Reflexiono sobre todo esto y me parece una gran e injusta ironía que muchos de nosotros tengamos algunas o muchas de las cosas que ansiamos toda la vida cuando ya practicamente nos queda poca o ninguna vitalidad para disfrutarlas. Y no hablo claro, sólo de cosas materiales, sino también de las cosas intangibles que no tienen mesura, como el amor o el pensamiento sensato que somos incapaces de siquiera vislumbrar en nuestras adolescencias o primeros años de ¨madurez¨ cuando creemos que nos llevaremos el mundo por delante y que seguiremos siendo jóvenes por siempre.

No sé muy bien cómo cerrar cíclicamente este pensamiento pero se me ocurre que una buena forma de hacerlo es dando el consejo de que el CARPE DIEM tiene un fundamento muy sólido. El vivir en el presente del día a día, aprovechando cada minuto que tengamos en un disfrute del camino que se está recorriendo, para luego no tener que lamentar que perdimos el tiempo y la vida en tonterías sin sentido ni sustento.


©CATALINA PECORA
2024


REMIX DE DIÁLOGOS CALLEJEROS

domingo, enero 21, 2024


Cuando uno va x la calle, es inevitable formar o empezar a formar del cuadro que significa la interacción o no con el entorno y su sucesos y si uno tiene alma de curioso. Más de una vez tmb de sus diálogos y contextos.

Y de eso va este relato. Del rejunte de todo lo que me di cuenta que empezaba a captar yendo de un lado para el otro en el día tras día y la vida cotidiana.


Voy a tratar de narrar pequeñas fracciones de tiempo en dónde me doy cuenta de lo que pasa alrededor. Como por ejemplo ayer. Sábado 20 de enero de 2024 en donde las veces que salí a la calle yendo a comprar al chino de mi barrio a comprarle una birra a mi vieja. Luego me crucé con dos personas paseando su perro (que en mi barrio es una epidemia) y separandolós porque se ladraban. Una de las dueñas preguntandolé al perro que qué le pasaba como si éste le fuera a contestar. Camino a la casa de mi pareja ver la gente haciendo sus compras, pasando x al lado de una sra. Diciendo "¿¡Cuánto!? " - ante quizá un precio irrisorio de algún producto. Grupo de chicos que pasaban caminando y notando que uno llevaba campera siendo verano. Gente parada frente a la barrera del tren hasta que éste terminara de pasar, y que a su vez interrumpía el paso de los demás. Un matrimonio con un cochecito de bebés que "discutía" por algo que querían comprar y que si se vendía por unidad o por peso y los diferentes precios. Un sr. En la heladería pidiendo helado de Mascarpone con algún dulce de leche cargado. Y Sras. Con criaturas cerca de los containers de basura xq esa es la realidad de mierda del país o la ciudad en este momento. Precariedad. Hambre. Bronca. Etcs.

Ya llegando a la puerta de mi pareja escuchaba unos pudientes pidiendo y comprando Paltas. Sí. En plural. El que puede. Puede...


©CATALINA PECORA
2024

LA CRÉDULA

lunes, diciembre 11, 2023

Siempre creí que iba a ser escritora de profesión, porque escribir fue lo que más hice durante toda mi vida. Hasta que un día dejé de hacerlo. 

Siempre creí que si algún día me casaba sería para siempre, porque llegar a ese nivel de compromiso habría sido un logro para mí. Hasta que un día me separé. 

Siempre creía que me comería el mundo porque era inteligente joven bella y esbelta. Hasta que todo eso se perdió y con esas pérdidas, jamás encontré el rumbo nuevamente.

Siempre pensé que mantendría el bello hábito de cantar y hacer ejercicio. Hasta que un día me envicié con el cigarrillo y mi cuerpo dejó de responder, como también mi voz, como también mi pasión y entusiasmo.

Claramente me siento triste. Claramente me siento extraviada de mi misma, sin rumbo y a la deriva. 

Lo único que gané sostenidamente a lo largo de los años fue peso. Y me recibí de obesa.
Quisiera volver el tiempo atrás y darle un baño de realidad de lo feo que se pondría todo en el futuro a mi yo del pasado si no frenaba ciertas cosas a tiempo... pero no se puede, y la verdad, tampoco sé si tendría sentido.

A pesar de todo se supone que soy más sabia, pero la verdad, no me siento más sabia que antes. Por el contrario, siento que toda esa lucidez que alguna vez supe tener se esfumó.

Y ni hablar de lo que creía de las amistades y las personas que siempre pensé que estarían ahí.
De la confianza ciega que deposité en muchas personas que terminaron traicionándome de manera olímpica y alevosa.


©CATALINA PECORA
2023

OLVIDADOS

miércoles, febrero 22, 2023

Solía traer más alegrías que tristezas cada vez que sonaba. Las personas corrían a tomarme entre sus manos cuando mi sonido irrumpía en el ambiente. A veces sonaba en el medio de la noche y asustaba a todos, o aquel que se encontrara suspendido y sumergido en sus pensamientos. Algunas personas, sobre todo, los jóvenes escondiéndose de sus padres, me llevaban a los lugares más insólitos para usarme, como placares, bajo la mesa, detrás de puertas, etc. Entretenía a más de uno cuando mi cable enrulado se enredaba y tenían que meter sus dedos entre los espacios que quedaban para ponerlo en orden nuevamente. Mi marcador a disco hacía que más de uno renegara de usarme, pero tiempo después, empecé a ser fabricado con botones para evitar el uso engorroso. El problema fue cuando, me hicieron inalámbrico. Mi entretenido cable enrulado ya no existiría. Y entonces la gente podía pasear por toda la casa llevándome de un lado a otro. Quién diría que ese sería el comienzo del fin de mi existencia útil, cuando tiempo después, fabricaron unos como yo pero para ya poder ser usados en la calle ¿Se lo imaginan? Una locura. Pero pasó. Y yo entré en los llamados olvidados.


Los más tradicionales solían comprarme todos los domingos. Yo venía con una revista de actualidad que hasta tenía un horóscopo y muchos tenían como costumbre leerlo para saber qué les depararía la semana, en cuestiones de suerte y azar. Pero muchos me compraban o me recibían en sus casas, todos los días, era, fui, por un buen tiempo, la fuente más fidedigna de obtener las noticias sobre todo lo que pasaba en el país o en el mundo entero.
En general, estaba dividido en sesiones como política, deportes, policiales, etc. Ciertos días, traía fascículos coleccionables de enciclopedias, o historias, de diversos autores y escritores. Incluso, había un día a la semana cuando me agregaban una sesión sobre música y vida nocturna, más dirigida al público joven, que consultaban en mí, qué lugares visitar en sus salidas.
Hasta que hace unos cuantos años, algo llamado Internet, empezó a ofrecer mis servicios de manera ¨online¨ en todo momento, 24/7, los 365 días del año para que cualquiera se enterara de todo desde cualquier lugar en  cualquier momento, por lo que tiempo después fui entrando en los llamados, olvidados.


En algún momento de la historia existí para acortar las distancias. La gente decía a través de mí todo tipo de cosas y confesiones. Incluso, mi mera existencia le daba trabajo a un montón de gente y había toda una mini industria alrededor de mi existencia. La gente me esperaba con ansías al llegar, y enviaba más que palabras al enviarme, enviaba afecto, enviaba calidez, pero sobre todo, enviaba esperanza. Esperanza de que sus oraciones serían leídas y respondidas. Fui muy, pero muy importante y famosa entre los amantes en épocas de guerra. Donde todo parecía más lejano de lo que ya era, dónde no había nada ni nadie más para llevar los mensajes cargados con la emoción y las lágrimas que entre ellos compartían. Recorrí enormes distancias y tiempos para llegar sana y salva con mi contenido dentro intacto. Llevando las palabras de amor más hermosas de la historia, las palabras más generosas en su belleza, las más dramáticas, las más fatídicas y desdichadas. Las más tristes, nostálgicas y melancólicas. Las más oscuras que la noche misma. Hasta que en los tiempos modernos fui reemplazada por una versión virtual de mi misma, una versión instantanea y fría, blanca, liviana, clara como si un papel nunca hubiera probado la tinta… y así, caí también yo, en los olvidados…


©CATALINA PECORA
2023

QUERIDO DIARIO

domingo, febrero 19, 2023

Sé que te tengo abandonado. Sé que he abandonado el ejercicio de escribir. Sé que si quisiera darle vida a un libro en el futuro, debería primero superar mis intermitencias. Pero bueno. No siempre se puede con todo, o con todo lo que uno quiere.
Como el gran Chejov dijo en sus consejos para escritores:_¨ Uno no termina con la nariz rota por escribir mal; al contrario, escribimos porque nos hemos roto la nariz y no tenemos ningún lugar al que ir.¨ - y así me encuentro yo ahora, con algo más roto que una simple nariz. Con el corazón hecho trizas y el alma polvo…
Finalmente, luego de 4 largos años en los que mi separación de mi esposo fue mutando de un odio visceral a una amistad fraternal en donde podemos compartir muchísimo tiempo juntos con nuestro hijo. Estoy haciendo las paces con la idea de que él nunca más va a querer volver conmigo como pareja, por más que lo esperara mil años e hiciera lo inverosímil para reconquistarlo. A él, simplemente, ya no le intereso.
Y no es que no me quiera, me ama, según él y a su manera, lo cual me vuelve la tarea más ardua y difícil aún, pero bueno. Ya no me hace bien estar suspendida en esta situación en donde no es lo normal la demostración del afecto físicamente. En este celibato autoimpuesto que me puse a manera de seguir castigándome por mis errores. No dejando que nadie nuevo entre en mi vida por temor a que eso también sea vivido como otra traición de mi parte. He permanecido en soledad demasiado tiempo, sufriendo cada minuto y segundo de la misma. Simplemente no pude avanzar, no pude.
Pero cayendo en la realidad, ya va siendo tiempo de que ejercite el soltar y le haga lugar a lo que pueda milagrosamente estar esperando por mi.
©CATALINA PECORA
2023

RETOMANDO MI LIBRO

jueves, abril 28, 2022

 

INTENTO DE PRÓLOGO:

Como les pasa a muchas personas. Me he sentido perdida durante muchísimos años. Casi como caminar sumergida en una neblina que pudiera correr con las manos como cortinas espumosas que no desaparecían.
Esto de que el camino se hace andando no funciona de la misma forma para todos. Claramente. Así como tampoco todos tenemos caminos rectos, ascendentes o simplemente bifurcados. Para muchos de nosotros el camino es en descenso y sinuoso, y parece nunca tener fin. Cuando parece que tocamos el fondo, aparece una pendiente más.
Hace que la vida se convierta en una carrera de obstáculos o una montaña rusa que día tras día nos coloca o nos DEScoloca. Un día arriba. Otro día abajo. Vorágine, frenetismo y locura. ¿Quién puede soportar ese ritmo cada uno de sus días durante tantos años?
Aparentemente más personas de las que creemos. Por más que el dicho diga que no hay mal que dure 100 años ni cuerpo que lo soporte. Somos muchos los que si no llevamos 100. Llevamos 99. De esta vida y de las anteriores.
Hay tantas frases. Tantos aforismos. Tantas metáforas y poesías e interminable clase de recursos literarios que intentan explicar con bellas palabras el calvario de vivir extraviado como un paria. Yo misma intento ahora mismo darle un sentido a esta existencia de padecimientos incesantes.
Este es un libro que se ideó y se concibió en la parte más severa de la cuarentena que nuestro país atravesó. Una época no tan lejana de la que le vamos a hablar a nuestros nietos, contándoles que nadie podía salir más que a buscar comida o podía ser detenido. Una época donde a las 21 hrs. Todos los médicos eran aplaudidos desde cada balcón de la ciudad y donde el resto de la sociedad hizo lo que pudo encerrados en sus hogares. Algunos adelgazaron, otros engordamos, algunos hicieron cosas útiles y otros nos deprimimos más de lo usual. Pero para todos fue una trastorno en donde vivíamos desfazados, dormíamos y comíamos a cualquier hora y algún que otro pudo hacer algo útil como en mi caso, recopilar todas estas cosas que vengo callando de toda la vida. O diciéndolas, pero en voz baja.
Originalmente, este libro iba a ser una autobiografía, aún cuando muchos desestimaron la idea de que alguien leyera la historia de vida de una don nadie. Por lo que hoy es un cuadro con grandes pinceladas del contenido del blog " vigésimotonio " que llevo escribiendo efectivamente hace casi 20 años. Y pinceladas más sutiles de lo que esa pseudo autobiografía intentaba contar y sacar a la luz.
Es probable que a lo largo de estas líneas sientan un torbellino de emociones y sentimientos dulces, amargos y ácidos que harán que piensen que quizá no fue el libro apropiado que debían tomar del escaparate. Obviamente no soy la mejor publicitandomé pero si soy bastante buena con la verdad sin maquillar con eso que muchos llaman "honestidad brutal " y creanmè en algo: si hay algo que aprendí durante estos últimos años sobre todo, es que es preferible una verdad que duela una vez que una mentira que duela toda la vida. Que un "amigo" que te traicione prematuramente e impacientemente que uno que lo haga luego de que uno ha invertido una vida de afecto y confianza en ellos...

 ©CATALINA PECORA

2022

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